
Dinamic, Topo Soft, Ópera Soft. Tres nombres, tres buhardillas llenas de ordenadores, y una cantidad absurda de tardes de infancia. Abu Simbel Profanation, La Abadía del Crimen, Mad Mix Game... la historia de la Edad de Oro del software español que no le debía nada a nadie.
España tuvo su propia industria del videojuego cuando nadie lo esperaba. Y lo dieron todo con lo que tenían: cuatro tíos, un ordenador y las ganas de competir con los mejores del mundo.

