Había una vez una caja de casete con una ilustración que te dejaba sin respiración. Y luego metías el juego y... bueno. Esa es la historia de Alfonso Azpiri.
El ilustrador madrileño hizo casi 200 portadas para Dinamic, Topo Soft y Opera Soft durante los 80, sin tabletas gráficas ni Photoshop, con una semana de plazo y a veces sin haber visto el juego todavía. Un homenaje a quien convirtió el envoltorio en arte y nos vendió sueños que los 8 bits todavía no podían cumplir.

